rebenque

Wednesday, November 22, 2006

 

Uh

Por fin habíamos dormido juntos después de todos estos días. Cuando entró al departamento llevaba más ropa de la que solía usar. Primero pensé en el frío, luego pensé en el pudor. Después pensé en que era un mujer erótica, consciente de que la mucha ropa provoca un cachondeo aún más grande entre las personas desesperadas. Le pregunté si quería quedarse a comer conmigo. Ella, compartiendo la intimidad como si fuera una hogaza de pan, dijo que sí. Preparamos algo. No necesitábamos hablar mucho, pero reíamos como si estuviéramos a punto de hacer una travesura. Los platos quedaron medio llenos porque a mitad de la plática ella insistió en que le contara el estado de mi vida emocional. Un samurai charro rebana un plátano en rodajas iguales con pocos movimientos. Después sucedió lo necesario. Pero al momento de contarlo no me salen las palabras, le dije al terapeuta. Fue bueno, como si ya no tuviera que ocultar nada. Sentía que mi pene estaba inerte entre los calzones, ando adormecido de calentura. Después quise masturbarme pero sentía que era inútil.

Unos días después regresó. Comencé a tener más cuidado con todo. Cuando vio que la casa no necesitaba aseo sonrió. Se quitó el abrigo y mostró un escote que remarcaba sus senos de una manera casi obsena. Te gusta, me dijo, me lo puse para que fantasearas un rato y después me cojas bien rico. La confianza de pareja irrumpió demasiado pronto entre los dos. Me entregué a sus juegos con gusto y después comencé a inventar los míos. Le dije que después del trabajo necesitaba escribir un reporte de actividades, que me molestaba mucho hacerlo. Talvez podrías venir y darme batería, le dije. Ella rió, cubriendo un poco su escote. Bueno.

Se inclinó hacia mí. Comenzó a morder mi entrepierna. Se sacó los senos del payasito negro y los mostró como si fueran dos penes gigantes. Me calentó. Me dijo que si no quería mamar. Me entregué a ella como una puta, obedeciendo a todo lo que me pedía. Me ordenó que le diera la espalda. Yo le pregunté para qué. Sentí un calor inusual en mi ano.

Comments:
definitivamente esta de vuelta. uhu, jevi secs an rocanrol.
 
Si, la gripa te pone en forma...
 
Sé una nana Proctorul, a mis diecinueve hijos les podrás leer tus historias antes de dormir... si es que pueden.
 
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